Responsabilidad individual e institucional en la pandemia por COVID-19

Dr. Federico Machado

Cardiólogo - Ecocardiografista – Instructor en Resucitación Cardíaca.
Presidente del Consejo Regional Este del Colegio Médico del Uruguay.
Magister en Dirección de Empresas de Salud.
Facultad de Medicina CLAEH - Asistencial Médica de Maldonado – Sanatorio SEMM-Mautone.
Punta del Este, Maldonado.
sanocuore@gmail.com

El Colegio Médico realizó aportes durante la pandemia desde el punto de vista de la Responsabilidad Social Institucional y Responsabilidad Social Individual, que se hicieron con el espíritu de sumar, de ayudar a mantener un derecho fundamental: mejorar la salud de los uruguayos.

En estos días estaremos superando el año y medio del inicio de la pandemia por COVID-19 en nuestro país. Actualmente, con más del 65% de la población objetivo inoculada con las dos dosis de la vacuna, alcanzamos una franca disminución de los casos nuevos, los casos activos, las internaciones en cuidados moderados, cuidados críticos y los fallecimientos.

Estamos en proceso de apertura de fronteras, de protocolos que permitan la realización de espectáculos públicos con presencialidad (deportes, bailes, etc.), volviendo lentamente a la nueva normalidad.

No debemos olvidar, sin duda, las enormes dificultades que esta pandemia generó a nivel global, no solo en el aspecto sanitario sino en el aspecto social y económico. La gestión de crisis no es fácil en ningún escenario y en este artículo no voy a referirme a lo negativo y doloroso de la pandemia.

Este proceso que venimos transcurriendo en Uruguay no es “por suerte”, sino que depende de acciones y decisiones tomadas por todos los habitantes de este querido país, cada uno desde su lugar, aportando positivamente. El resultado que ostentamos actualmente como “los mejores de la clase” responde al esfuerzo colectivo realizado por todos y cada uno de los uruguayos.

Sin duda que cada uno tendrá una visión diferente acerca del manejo de la crisis, acerca de los tiempos, decisiones, etc., y sin duda todas estas visiones tal vez no coincidan en algunos o muchos aspectos, encontrando coincidencia en otros, y ahí es donde quiero dirigir mi relato.

Responsabilidad Social Individual

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se refiere a las acciones que realizan las empresas o corporativos y que tienen repercusiones sobre la sociedad. El término RSE nace a principios del siglo XX, al mismo tiempo que el nacimiento de la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Algunos ejemplos son las actitudes filantrópicas basadas en caridad y beneficencia, programas para proporcionar alimentos a los más necesitados, programas para mejoras en el medio ambiente, programas para el fortalecimiento de la educación, etc.

Ustedes se preguntarán por qué menciono la RSE en el contexto de este artículo de reflexión acerca de la Pandemia por COVID 19, simplemente porque quiero llegar a un punto de coincidencia global o casi global con ustedes. Sin duda que es un enorme desafío intentar coincidir con distintas verdades, distintos puntos de vista, pero estoy convencido (quizás sea por mi idealismo) que podrá haber coincidencia con muchos en el siguiente concepto, que es la necesidad y la importancia de la Responsabilidad Social Individual, que es parecido a la RSE, pero partiendo de nuestras propias acciones y decisiones que comienzan cuando tiramos un papel a la calle o al cesto de basura, cuando detenemos o no nuestro vehículo en una esquina cediendo el paso a la señora que va de la mano con su hijo, cuando nos disculpamos por una mala maniobra en el tránsito o insultamos desde el volante, etc., etc.

                                                                                

Todas estas acciones refuerzan diferentes valores sociales que sin duda nosotros, adultos, los transferiremos a nuestros hijos. Recuerdo a mi hijo cuando era un niño de apenas cinco años. Un día volviendo a nuestra casa me miró y me dijo Papi, tú siempre dejas pasar a los abuelitos en la esquina”, un recuerdo que sin duda nunca olvidaré y mi hijo tampoco.

Este tema lo he conversado con mis hijos muchas veces con la convicción de la importancia de no olvidar que estamos en una sociedad y que como integrantes de ella somos responsables de mejorarla, y que si todos hacemos una acción positiva todos los días podríamos mejorar nuestra sociedad sin dudarlo, o algo más idealista, si todos hacemos una acción positiva todos los días convertiremos al mundo en un mundo más feliz y mejor.

Podemos definir la Responsabilidad Social Individual como aquella que llevamos a cabo desde lo que aprendemos en el entorno familiar, el valor de las cosas y las repercusiones que tienen los actos de cada individuo ante la sociedad. Las acciones del día a día pueden contribuir a hacer un mundo mejor y más sostenible, desde dar cumplimiento con el pago de impuestos, separar la basura en orgánica e inorgánica, saludar a nuestros pares, decir “hola”, “con permiso”, “buenos días”, realizar un adecuado mantenimiento a los vehículos para disminuir los contaminantes o disminuir el uso de envases desechables.

Todo lo que hacemos repercute, de un modo u otro, en la sociedad donde estamos insertos.

Y así podemos agregar la Responsabilidad Social Institucional, que simplemente sigue la misma definición partiendo de las acciones llevadas a cabo por las diferentes instituciones.

Siguiendo el título de este artículo, como integrante de la institución Colegio Médico del Uruguay (presidente del Consejo Regional Este) pasaré a compartir con ustedes los aportes a la pandemia desde el punto de vista de la Responsabilidad Social Institucional y Responsabilidad Social Individual. Todos estos aportes se hicieron con el espíritu de sumar, de ayudar a mejorar la salud de los uruguayos, un derecho fundamental, y además dando cumplimiento a la ley de Colegiación (ley 18.591), siguiendo lo que expresa el artículo 4 en sus fines y cometidos, que dice: “Garantizar la calidad de asistencia brindada por el médico, así como la protección de los derechos de los usuarios”.

En esta línea, en este año y medio varios integrantes del Colegio Médico del Uruguay volcaron su tiempo, lo más preciado y valioso que tiene el ser humano, a realizar acciones para la mejora de la salud de los uruguayos y de nuestra sociedad. Es por ello que, a mi criterio, es de gran importancia en este momento estar compartiendo estas acciones con todos ustedes, ya que estoy convencido que es uno de los tantos ejemplos positivos en esta crisis y quienes estén de acuerdo con ello los invito a difundir y replicar.

Aportes a la pandemia desde el Consejo Nacional del Colegio Médico de Uruguay:

·         Donación de 2.000 kits diagnósticos al Ministerio de Salud Pública (MSP).

·         Elaboración de tapabocas para colegiados.

·         Elaboración de máscaras faciales para colegiados.

·         Elaboración de adhesivos identificatorios para vehículos de colegiados.

·         Realización de test diagnóstico a médicos.

·         Exoneración de cuotas a colegiados trabajadores independientes.

·         Salida a prensa de consejeros nacionales y regionales concientizando y reforzando la importancia del cumplimiento de las medidas sanitarias recomendadas.

·         Entrega de kits de protección personal en Montevideo y Canelones.

·         Puesta a disposición del MSP la sede del Colegio Médico en Montevideo para vacunatorio COVID-19.

                                         

 

Aportes a la pandemia desde el Consejo Regional Este del Colegio Médico de Uruguay: